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miércoles, 10 de diciembre de 2014

ENTREVISTA AL ARTISTA JUAN DÍAZ LOSADA. PARTE 1.

Como decía en el post anterior tenía pendiente una entrada, desde hace más de un mes, para con el Maestro Díaz Losada. Como ya anuncié, tras varias reuniones con Don Israel Linares, director de la Agrupación Musical La Salud de la Vega de Granada, se llegó a un acuerdo para que me pusiera a investigar y a escribir un libro con motivo del X Aniversario de las Esculturas que dicha Agrupación tienen, no solo para hacer algo Conmemorativo sino para dar a concoer su patrimonio.
Una pieza para entender el Patrimonio que posee la Agrupación Musical, era el artista Granadino Juan Díaz Losada, pues el fue el autor de la primera imagen bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen en sus Misterios Dolorosos.
Tengo que confesar que el tratar con artistas me suele producir algún que otro quebradero de cabeza, pues los que nos dedicamos al mundo del arte indistintamente de la faceta a la que pertenezcamos, la mayoría de las veces nos hemos encontrados con que riñas personales, dimes y diretes y por supuesto ese ego que está intrínseco en cada uno de nosotros, pero sobre todo en muchos artistas nos hacen que una simple aportación para un libro se convierta en un corrillo malicioso. Por supuesto quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, yo el primero, pero si hago esta afirmación es que ya me he encontrado con algún que otro caso de lo más elocuente que he vivido en primera persona.
Muy poco sabía sobre Díaz Losada, y pronto entendí el porqué. Localizado por una red sociales, le expliqué que me gustaría entrevistarlo y el motivo de dicha entrevista, hablar sobre una escultura que años atrás había realizado para un particular y que hoy poseía la Agrupación Musical. La respuesta fue inmediata "por supuesto que sí, te dejo mi teléfono y no tienes que hablarme de us. no soy tan mayor jajaj".
Tras varios días llegó el momento de nuestra quedada y me citó en el taller que el artista tiene en el barrio granadino del Zaidín. Antes de nuestro encuentro indagué sobre su obra y me percaté de que tenía eso que dicen que es un Don Divino, si sus diseños para palios, sayas, etc, eran preciosos y lo más importantes estudiados al mínimo detalle, no dejándose llevar por la fantasía,el barroquismo exacerbado y los bordados sin sentidos. Sus diseños son meditados, pensados e íntimamente relacionados con la historia de la Hermandad y de su Titular, su obra pictórica no es menos pues  es MARAVILLOSA. Sus Sacras representaciones, llevan al fiel que las contempla al más puro misticismo, contemplar una obra pictórica del artista, hace que tu alma se extrapole a un barroco ya pasado donde una Venerada Imagen hace que quien la contempla pueda ser digno vivir el más profundo éxtasis.


Pueden creerme que solo nos hemos visto una vez, y pueden creerme si digo y quien me conoce lo sabe que no soy amante del quedar bien y del elogio gratuito, sino más bien todo lo contrario, soy extremadamente crítico, así que lo que digo aquí es porque realmente lo pienso,aclarado esto continuo.Hasta aquí lo que yo conocía del artista y su obra :Diseños y pintura, pero yo había quedado con él para hablar sobre escultura ¿Sólo había hecho una escultura?, y si era así ¿ por qué?
El taller no es un espacio muy grande, pero en aquel espacio el artista tiene una muestra de su arte y allí estaba un maravilloso busto de una dolorosa que un particular le había encargado al artista, una JOYA  de pequeño formato realizada en barroco policromado que  pronto me hizo ver su Genio, su firma, ese sello del artista, que me costaba ver en la imagen de la Dolorosa Carmelitana.
Sin tapujos el pregunté la razón, del porqué una imagen y otra fuesen tan diferentes, si las había tallado él mismo. Porque a pesar de lo que se dijo en un primer momento sobre la Dolososa del Carmen, es Díaz Losada su creador, y no otro granadino, Ángel Asenjo si bien es cierto el equívoco se pudo dar porque en el momento del encargo y de la realización  ambos artistas compartían taller o por las lenguas maliciosas, vete tú a saber.

La razón era más simple de lo que yo me imaginaba "Venancio porque cuando se me encargó la imagen que hoy tiene Israel Linares, el particular me exigió muchos condicionantes, que se pareciese a una imagen, con las cejas de otra, que mirara más al frente, etc, y eso hace que la obra resultante sea al gusto del cliente y no al del artista, aunque aproveché la poca libertad que tenía para darle un toque personal, como puede ser en la nariz, boca etc..."
Yo: "Pero es que hay una diferencia abismal entre el busto de la dolorosa y la Virgen del Carmen, yo las veo por separado y no diría que son del mismo artista".
Díaz - Losada "Hombre en el busto he tenido prácticamente toda la libertad del mundo, el particular me dijo, hazme una dolorosa y yo la hice según mi modo gusto".
Puedo aseguraros que la diferencia es abismal, y mirando al busto de la Dolorosa y tras más de media hora de entrevista comprendí el arte de Díaz- Losada, conocí al Maestro, al escultor y a la persona, entendí el porqué de su forma de hacer arte, VI AL PROMETEO que crea y paré el método pregunta - respuesta para decirle:
Juan acabo de darme cuenta de porque no has triunfado como escultor: Primero por tu Humildad y tu falta de Ego y segundo porque eres un escultor de los de antaño y no una persona que hace imágenes como si fueran coches en serie, a los que solo se le cambia el color....
Continuará...

martes, 26 de noviembre de 2013

UNA MÁQUINA CATEQUÉTICA DEL SIGLO XVII.

Retablo de San Justo y San Pastor, a la izquierda con el ciclo pictórico y la conversión de San Pablo en el Centro realizada por Pedro Atanasio Bocanegra, a la derecha el retablo relicario con el Cristo en la Cruz
En la conocida plaza de la universidad de Granada, existe una iglesia que en antaño perteneció a la orden de los Jesuitas, quienes la erigieron, esta iglesia hoy conocida bajo la advocación de San Justo y  San Pastor es una de las joyas de barroco granadino y aunque mucho puedo escribir sobre la misma, hoy me voy a limitar a escribir sobre su retablo mayor, un retablo el cual fue concebido como una auténtica máquina catequética y que tuvimos el privilegio de conocer  muy de cerca de la mano de un Grande de la Universidad de Granada, un experto en retablos y en escultura devocional, amén de otros campos del barroco y de otros periodos que también domina a la perfección, y no es otro que el Doctor Juan Jesús López Guadalupe, nuestro profesor en  el Máster de Historia del arte: conocimiento y tutela del patrimonio, en la asignatura   Metodología para el estudio de los retablos, y ya el viernes 25 de octubre de 2013 tuvimos la primera visita de campo, una visita para conocer in situ tres retablos barrocos de Granada, el mencionado, el de San Juan de Dios y el de San Ildefonso, pero en esta publicación solo me limitaré a hablar del primero. No solo lo conocimos in situ sino que  tuvimos una visita cual cirujanos a su interior  siendo los cirujanos jefes Juan Jesús y el restaurador del retablo Dionisio Olgoso Moreno.
Alumnos de la Asignatura Metodología para el Estudio de los Retablos en la tribuna de la Iglesia se San Juan de Dios con el Doctor Juan Jesús López-Guadalupe. Fotografía de Jose Antonio Díaz.

Ya en clase nos decía que este es un retablo que sigue el modelo que Herrera hiciera para el Escorial pero con modificaciones que hizo su tracista y autor el Jesuita  Francisco Díaz del Ribero ya se  nos ponía la miel en los labios al decirnos que es un retablo móvil, corto se quedó Juan Jesús, con sus indicaciones previas a la vista pues cuando pudimos contemplarlo nos quedamos  estupefactos una vez accedimos al “interior” del retablo. Un sencillo sistema de pedales y poleas hacen que se produzca el milagro y que gire el gran lienzo pintado por Pedro Atanasio Bocanegra el cual representó la Conversión de San Pablo, para que aparezca una escultura de Cristo Crucificado con dos relicarios, y que desaparezcan las cuatro
pinturas que componen el ciclo iconográfico y aparezcan los relicarios con huesos de Santos y Santas para su veneración. Pero junto a este momento de cambio, de nuevo descubrimiento y asombro de los fieles el mismo tabernáculo, centro del retablo, giraba “por sorpresa” dando lugar a la oculación de la Inmaculada y aparecer ante los fieles el mismo cuerpo de Cristo en la Sagrada Forma, un sistema de Cuerdas, poleas y pedales que hacían posible este "Sacro- Espectáculo". (En la fotografía en el interior del retablo, donde se aprecia el movimiento del cuadro central que corona el ático, en la imagen de la izquierda se aprecia el relicario que está junto a la imagen del Cristo en la cruz a la derecha apreciamos la pata del caballo que pintara Bocanegra en la Conversión de San Pablo).
Pero no solo ideó e inventó Francisco Díaz del Ribero estos sistemas de movimiento en el retablo que hoy día siguen usándose aunque ya no con el mismo fin de sorprender a los fieles sino más bien por conservación de los mismos, sino que inventó un sistemas de máquinas para abaratar costos como una gran gubia para realizar más ancanaladuras en la cornisa que hay separando los cuerpos, entre otras cosas, se usó también para abaratar costes como la reutilización de otras piezas que procedían del altar anterior a este como son unas columnas negras que hay en el tarbernáculo. 

Su restauración no solo permitió dar a conocer el sistema de pedales y poleas que componen esta maquina religiosa, sino que deparó alguna que otra sorpresa más como la aparición de una serie de firmas y fechas, unas inscripciones que ayudan más si cabe a datar el retablo en la fecha de 1620 aunque gracias a esta inscripción nos decía Juan Jesús que se cree se pudieron estar haciendo las piezas antes y luego se fueron encajando y junto a esta firma y fecha apareció el nombre del dorador en otra parte del retablo. (En la fotografía el sistema de pedales que ideado para hacer posible el movimiento del gran Cuadro central, junto a éste existen unos carriles que permiten que los dos cuadros que hay junto al mismo se desplacen hacia el interior del retablo para que tenga lugar la aparición de los grandes relicarios, por el contrario los cuadros en el cuerpo central del retablo se desplazarán hacia abajo para que también aparezcan los relicarios).
A día de hoy es muy difícil que una persona de pleno siglo XXI se sorprenda con estas cosas,  ya que vivimos en la era de la comunicación, de juego, de la cultura visual pero ya digo yo que sí que nos sorprendimos,  no solo por verlos girar sino por estar dentro del retablo y oír el ruido que esto provoca, y mira que nosotros eramos quienes sabíamos y veíamos como se movía, no quiero ni imaginarme quien lo viviera en el siglo XVII, con la única luz de las velas y el ruido que hace al girar. 

El retablo fue concedido como una maquina religiosa, una máquina del barroco la cual sorprendiera a los fieles mientras oraban, en una época en la cual el analfabetismo y el poder de la iglesia era mucho que se movieran “solos” los cuadros de un retablo y apareciesen reliquias o que girara el tabernáculo y apareciese la Sagrada Forma era como mínimo algo milagroso que se sucedía año tras año, ante la expectación de los fieles que asombrados no entendían como se producía tal hazaña.

(En la fotografía, interior del retablo, La Conversión de San Pablo, realizada por Pedro Atanasio Bocanegra, las columnas salomónicas y el anclaje del propio retablo al muro del testero de la iglesia)

Realmente puedo decir que fue una experiencia maravillosa el entrar al retablo, el conocerlo por dentro y estoy totalmente de acuerdo con Juan Jesús cuando dice que mediante una diapositiva no se conocen las obras, pues una diapositiva, una fotografía , las cuales os muestro en esta publicación, no os provocarán nunca la sensación que tuvimos al estar a esa altura, viendo la iglesia a nuestros pies, y escuchando el crujir de una maquina del siglo XVII. Fue una experiencia inolvidable.



Venancio Galán Cortés